La sardina, cuanto más pequeña, más fina

  • Miércoles, 01 Marzo 2017 13:16
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La temporada de la popular sardina comienza con el mes de marzo para los barcos del Golfo de cádiz, Cantábrico y Noroeste y este año coincide precisamente con el fin de los carnavales y el popular "entierro de la sardina".

En esta temporada se podrán pescar 10.000 toneladas de sardina ibérica hasta el 31 de julio y luego se revisará la cuota para el resto de la temporada que concluye el 30 noviembre, Los barcos españoles del Golfo de Cádiz podrán pescar 350 toneladas al mes y los de Cántabrico y Noroeste un total de 450.

Se trata de una importante fuente de ingresos para el sector pero también de una fuente barata y exquisita de proteinas para el consumidor y un componente de los menus de las principales fiestas del verano.

Es un pescado azul que se reune en grandes bancos sobre la plataforma y se acerca a la costa en la época de reproducción. Se alimentga de placton que filtra a través de sus branquiespinas. Pueden vivir hasta 8 años y alcanzar los 25 centímetros.

Su carne es una buena fuente de omega-3 y de vitaminas del grupo B, como la B12 y la B1 y también de liposolubles como A, D y E. Contiene fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo.

Buena parte de este pescado se consume en conserva y en esta forma de preparación permite el consumo de una gran cantidad de calcio a través sus espinas.

La forma más popular de consumirla es a la plancha o a las brasas pero su fuerte olor hace que sea un plato especial para las fiestas populares al aire libre y en las barbacoas entre amigos en el jardín o terraza.

Por eso hemos buscado un plato sencillo y relativamente limpio, sardinas al blanquillo de la Comunidad Valenciana, aunque yo aconsejo cocinar este pescado al lado de una vela encendida para evitar que el olor se propague a toda la casa.

Para seis personas se necesita: un kilo de sardinas, dos cebollas grandes, aceite de oliva, pimenton y sal. Se pueden cocinar en cazuela baja o en el horno, para mi lo mejor es una cazuela de barro baja.

Las sardinas se deben salar y dejar reposar unas horas. Después se cubre de aceite de oliva virgen el fondo de la cazuela, se pone una capa de cebolla cortada rodajas finas y se espolvorea de pimenton. Encima se colocan las sardinas de forma bonita, alternando cabezas y colas, se añade un poco de agua, muy poca, y se dejan cocer a fuego bajo, durante unos quince minutos. Si se hace en cazuela de barro hay que dejarlas un poco más ya que hay que tener en cuenta que el barro tarda en calentarse.

Se pueden acompañar por unas patatitas a la sal y por unas alcachofas rebozadas y regadas por un albariño que siempre es un buen maridaje para los pescados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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