La profesión de redera, en peligro de extinción

La profesión de redera, en peligro de extinción Larry

Alta temporalidad, bajos sueldos y largos periodos de inactividad caracterizan un oficio ejercido principalmente por mujeres, las rederas, encargadas de la confección, reparación y mantenimiento de las redes de pesca. Una labor “tradicional, manual y altamente cualificada”, según el Ministerio de Agricultura y Pesca,  para la que hoy se exige una formación reglada, cuando carecen de otra escuela que la que ofrecen ellas mismas en los puertos.

La conquista de las redes no sólo se libra en el mundo online. Bajo el mar se extienden las redes que han tejido en silencio cientos de mujeres dedicadas a este oficio artesanal en las zonas costeras españolas. Si la Red de internet peca de exceso de información, el mundo de las redes pesqueras adolece de falta de visibilidad. No hay estadísticas ni datos fiables que reflejen la realidad de este colectivo vinculado a la actividad pesquera, y dedicado, desde los años 70 del siglo XX, a la confección, reparación y mantenimiento de artes y aparejos de pesca. 

Desde lamardefondo.com queremos analizar su situación socio-laboral y dar a conocer la labor que realizan y el perfil de estos profesionales –alrededor del 89% son mujeres según el número de afiliaciones al Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores del Mar (REM)– cuya supervivencia requiere de una mayor profesionalización del sector y de un relevo generacional.

Galicia, Asturias, País Vasco y Cantabria son las comunidades autónomas más representativas en cuanto a número de profesionales de las redes. Por detrás quedan Cataluña y la Comunidad Valenciana. La edad media de rederas y rederos ronda los 45-65 años, en su mayoría son trabajadores autónomos y ejercen desde la infancia. Las mujeres trabajan principalmente el cerco, el palangre y las artes menores. Mientras los hombres, generalmente en la costa Mediterránea, montan y reparan las redes de arrastre y cerco de altura.

La primera referencia al oficio de redero-a data de 1969, con la ley 116, actualmente en vigor, que incluye a estos profesionales en el REM. Desde entonces los rederos reivindican un reconocimiento que permita el acceso legal a la profesión, lo que no empezó a vislumbrarse hasta 2009 con la publicación del Real Decreto (RD) 1376 que reconoce su ámbito competencial, establece dos categorías laborales: rederos-as de mar y rederos-as del tierra, y contempla el desarrollo de su actividad por cuenta ajena o de forma autónoma, en empresas privadas grandes, medianas o pequeñas.
El RD expone, además, los requisitos para ejercer esta profesión y dispone que para ello será preciso estar en posesión de la tarjeta profesional de Marinero Pescador, tal y como establece el RD 15159 de 2007.

Según los datos del Instituto Social de la Marina (ISM), en 2010 había 763 profesionales registrados en el grupo Reparación de otros Equipos del REM. De ese total, 683 –el 89,5%- son mujeres y los 80 restantes, hombres. El grueso del colectivo se concentra en Galicia, con el 79,29%, seguido por el País Vasco, con el 9,7%, y Asturias y Cantabria, con el 5,4% y el 2,1% respectivamente.

No obstante, según datos extraoficiales, se calcula que casi 3.000 personas trabajan en el litoral gallego en la confección y reparación de redes, aunque sólo 200 se han agrupado en asociaciones para reivindicar un mayor reconocimiento profesional necesarios para su pervivencia.

  • 433
  • Last modified on Martes, 21 Marzo 2017 09:46

Periodista con amplia experiencia en el sector económico y empresarial. Periodismo, Comunicación Corporativa, RRPP.

Website: www.lamardefondo.com

Últimas noticias